Arturo Mora Alva


México, ¿creo en tí?
05/Enero/2015

 
México, creo en ti,
Como en el vértice de un juramento.
Tú hueles a tragedia, tierra mía,
Y sin embargo, ríes demasiado,
A caso porque sabes que la risa
Es la envoltura de un dolor callado.
 
México, creo en ti,
Porque escribes tu nombre con la X
Que algo tiene de cruz y de calvario:
Porque el águila brava de tu escudo
Se divierte jugando a los “volados:
Con la vida y, a veces, con la muerte.
 
Ramón López Velarde 1988-1921
(Fragmento)

 
Inicia el 2015 con la bruma de pena y desasosiego que dejo el año que se fue. Inicia con la llegada de los nuevos incrementos a las gasolinas,- en un país petrolero y con una recién estrenada reforma energética-, y con ello, una nueva evidencia de una clara contradicción en la economía de mercado, a la que los gobiernos de la república de las últimas tres décadas han llevado al país. Es decir, mantener un mercado libre en un entorno de economía capitalista, pero en donde es el Estado quien regula precios de los energéticos y salarios mínimos, por señalar dos ejemplos.
Un país al que dicen estar en la modernidad y que juega ya en las grandes ligas de la sociedad de consumo, pero que en los hechos se repliega a los intereses del capital y de la élite económica, que cuida a toda costa y sin pudor alguno sus ganancias y sus privilegios.
En una sociedad global tenemos  la posibilidad de compararnos. Así, podemos ver que la gasolina cuesta casi el doble en que en los Estados Unidos, sólo por poner un dato duro y sin más explicaciones.
Por otra parte, ahora que están llegando cada vez más empresas de Japón y de Corea del Sur a Guanajuato es pertinente retomar la información que da a conocer la Academia de Cultura Asiática Ninshi:
“El japonés trabaja aproximadamente 1,765 horas al año y gana 35,143 dólares anuales, equivalentes a 509,573 pesos aproximadamente. El surcoreano trabaja aproximadamente 2,092 horas al año y gana 35,406 dólares anuales equivalentes a 513,387 pesos mexicanos aproximadamente. El mexicano trabaja aproximadamente 2,317 horas al año y gana 9,885 dólares anuales equivalentes a 143,332 pesos mexicanos aproximadamente” y concluye “La economía japonesa es la mejor posicionada de las 3, ya que trabajan menos horas y ganan más, a pesar de que los coreanos tienen más ingresos anualmente trabajan 300 horas más que el japonés. Por otro lado el mexicano trabaja 300 horas más que un coreano y 500 horas más que un japonés pero gana 70% menos”.
Lo anterior nos lleva al anuncio de los nuevos salarios mínimos para 2015. Es bueno también compararnos con nuestro vecino del norte, para ir haciendo una reflexión que nos permita preguntarnos algunas cosas e ir entendiendo otras, como  es el caso del flujo migratorio a los Estados Unidos y preguntarnos qué pasa con los salarios, si los obreros y trabajadores hacen el mismo trabajo que se hace en otras partes del mundo, -como es el caso en Guanajuato- que al trabajar en las armadoras de automóviles ganan mucho menos que allá.
Así tenemos que salario mínimo para la zona en que se encuentra Guanajuato es $ 66.45 por día, que sería equivalente a casi 5 dólares. Mientras en Estados Unidos el promedio de pago por hora es de 10 dólares, que serían casi 140 pesos por hora, que si multiplicamos por 8 horas al día, un trabajador promedio obtendría 1,120 pesos.
Algo no funciona, algo esta desajustado, algo no encaja. Todo indica que el gobierno de la república sigue sumido en la esquizofrenia política y económica. Por una parte está el anuncio y discurso del desarrollo y del progreso prometido a toda la nación y por otra parte están las prácticas y las políticas de estado, que no se ajustan a la realidad de una economía globalizada que tendería a igualar las condiciones de trabajo y de ingresos.
Queda claro que la pobreza y el desempleo, la falta de capacitación para el trabajo, la baja escolaridad y la exclusión social de la población para ingresar a los sistemas de educación, tanto media como superior, hacen que se cree un mercado laboral que acepta trabajar en las condiciones que se le imponen, con un gran ejercito laboral de reserva que hará lo que sea por subsistir.
En lo político la confianza se sigue mermando. La falta de respuestas, de resultados, de transparencia. Está el despilfarro en todo el gobierno, sabemos de los premios que se otorgaron las y los diputados y senadores, además de su salario oneroso. Vendrán las nuevas licitaciones millonarias para grandes obras públicas, estaremos una vez más en el juego, manejo y control de la información de los medios masivos de comunicación, tenemos en puerta el alto costo de las campañas electorales para este 2015. La impunidad sigue, la corrupción se expande, la desconfianza se instala como nunca en la cabeza y en el corazón de las y los mexicanos.
Ramón López Velarde escribió los poemas “México creo en ti” y “La suave Patria”, textos que anclaron su lirica en la idea de un país, de una nación que nacía y exaltaba un nacionalismo que impulso cambios y creo nuevas posibilidades. De una Patria que se sentía y se aspiraba, como el nuevo proyecto de vida, -que era en parte-, el resultado la revolución social, misma que pese a lo trágica que había sido,  buscaba anidarse en la piel y en el alma del pueblo de México, como futuro deseado.
Hoy está en nosotros la posibilidad, de hacernos cargo de la realidad de nuestro país, tenemos la oportunidad y la obligación de preocuparnos e interesarnos por la política y de hacer que las cosas cambien, que los ideales de justicia e igualdad sean motores de la acción colectiva y de la posibilidad de creer nuevamente en México. 
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